Poemario de amor

06.03.2014 16:38

 

 

Poemario

de amor

 

Sebastiano Monada

 

 

Jozef Siklienka: Mujer vaporosa

Poemario del amor, poemas pertenecientes a Carla Roca Ortiz. Fueron entregados a ella, como manifestación desbordante de una entrega, de la pasión por la revelación femenina de la totalidad y la des-totalización, es decir, la creación. Los publicamos, porque ella considera que se deben publicar,  pues tampoco se cree dueña de ninguna pasión. Entonces, estos poemas, son de todas maneras dedicados, a un ser, metáfora de una ángel, si se puede hablar así, capaz de comprender y ser transparente en su entrega, en su interpretación candente.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Índice:

 

Entrañable constelación de mujer absoluta                         

El eterno retorno del amor                                                      

Mujer metáfora y ventana interior                                         

Tejedora de esperanzas                                                            

Artesana de los tejidos                                                            

Eres                                                                                               

Amor                                                                                              

¿Cómo es posible tu existencia?                                             

Te amo como nunca he amado a nadie                                  

¿Quién soy?                                                                                 

Mi bien                                                                                         

Sensualidad                                                                                

Nombre y cuerpo de mis sueños                                             

Premonición                                                                                

¿Amor virtual?                                                                            

Mujer                                                                                            

Te amo                                                                                          

Mujer armazón de mundos                                                      

Dilución amorosa de la mañana                                                      

 

 

 

António Macedo 1955 - Portuguese Figurative Realist painter -

 

 

 

Entrañable constelación de mujer absoluta

 

Cascada de cabellos negros

Caen sobre tus hombros primaverales

Ojos dulces, cuya picardía brota, estilo italiano

Rostro claro, luz lunar alumbrando la inmensidad nocturna

Habitada por constelaciones viajeras

Noche cóncava, curvándose en la memoria de tus pasiones

Cosmos agitado en el estallido repetido de las estrellas

Mientras tu boca suave, juvenil, insinúa a la vez

Una sutil sonrisa y un beso ardiente

 

Mi mirada aventurera te encuentra

La evocación impetuosa, amazona, cautivadora

De mujer absoluta

Me conquista

Tu rostro resplandeciente como el alba

Cuadro revelador de Botticelli,

Candorosamente sensual y reflexiva

Apacible en la madurez de tus sueños

Impetuosamente desbordada en los entusiasmos

Espontáneamente desplegados

De tu deslumbrante encanto camba

Conmovedoramente afectuosa

Mujer total, absoluta

Manifestación adorable, seductora, de la llanura insomne

Provocando amor como respuesta a la percepción de tu presencia

Ocasionando estallidos de románticas utopías

Pasiones desbordadas atravesando el cuerpo

Ahora, capaz de rapto y dilución total

 

Al verte tan propia

Talante madurado en vino añejo

Herencias de la abuela de gustosa tradición y filosofía renacentista

Figura fragante, huella profunda,  hendida en las costumbres

Invadiendo la atmosfera hasta convertirla en emanación tuya

Entonación de la trama femenina, tejido artesanal

Interprete de mundos perdidos

Cohesión familiar y ternura de pareja

 

Me rindo a tus encantos legendarios

Acumulados en la suavidad de tu piel

En el espesor voluptuoso de tu memoria tropical

 

Enamorado entonces, atrapado en el fulgor nocturno de tus ojos

En la acuática pronunciación de tus labios

En la insinuación espontanea de tu boca

En las reflexiones de mujer madura

Abrazadas por tu imperecedera lozanía

Delgada figura recorriendo vaporosa

El clima convulsionado del universo de mis sensaciones

 

Ahora, después del acontecimiento, transportando tú nombre

Diluyéndome diseminadamente fragmentario

Todo lo mío es tuyo

Hago entrega de mis moléculas y mis átomos dinámicos

Del brío explosivo, acompañante de mis recorridos

Mis vehemencias desbordando primaveras y otoños

Mis bosquejos insurrectos

Mis sueños transgresores

Los recónditos secretos

La palabra esculpida, la experiencia inscrita

Y la espontaneidad romántica, guerrera, utópica

De las múltiples subversiones creativas

Te entrego todo

La escritura nómada

La grama de lo posible

Queriéndome refugiar

En el hogar de tu templado espíritu

 

Mujer voluptuosa encarnando enunciados labrados

Maravillosamente repetida en cada rasgo dibujado

De tu rostro latino, de tu cuello iluminado

Por una suave luz resbalando silenciosamente

Descubriendo tiernamente la narrativa romántica

De la escritura intrépida de tus pasiones

De la grafía sensitiva, ambulante, envolvente

De tu imaginación vital desprendida solarmente

De la estética pictórica de tu cuerpo

Irradiando  la circulación de los climas

Atrapándome en una atmosfera incandescente

Perdiéndome para siempre en la caricia seductora

De tu presencia  enraizada

 

 

 

 

 

 

 

   

 

 

 

 

 

El eterno retorno del amor

 

¿Volver a enamorarme, acaso?

No es voluntad, ni búsqueda, ni periplo

Es nacimiento

 

Un horizonte nuevo de luces y de voces

De sensaciones acaso agazapadas

Esperando felinas el asalto a la presa

Caza intrépida, veloz, zarpazos desgarradores

Colmillo clavándose en la garganta

Amor depredador, impulso vital de los ciclos

¿Por qué no dejar que ocurra?

¿Por qué detener su salto de leopardo?

 

Al verte sonriente apoyada en la baranda

Tu suave mano tocando la madera

La bata de lana cayendo apaciblemente

Mostrando vulnerable tu fino hombro

Apenas cubierto por una delgada chompa bruna

Tu blonda cabellera azabache arrullada en una cola meneada

Cae resbalando hasta tocar tu seno

Más abajo tu cintura cubierta

Cadera matricial, fecunda, curva ornamental

Melodía de canciones rituales

Ceremonia sensual de la celebración de la fertilidad

Eterno retorno del comienzo inaugural

 

Mientras tus ojos viajan soñadores

Por la estepa donde los recuerdos son apenas empujados por la brisa

Donde tus pensamientos cabalgan como rebaños salvajes

De caballos y yeguas garbosas

Mirada de mujer mediterránea, insondable

Allí, en las profundidades de sus brillos circulares

Se esconden los secretos de tu espíritu

¿Quién podrá interpretar los jeroglíficos

Donde se guardan las claves de tu entrega?

 

Dos aretes redondos cuelgan de tus delicadas orejas

Acompañando la sonrisa deleitosa

Mostrando la blancura marfil de tus paradisíacos dientes

Calcio cuidadosamente guardado desde niña

 

La armonía de tu rostro me recuerda

La representación de la belleza, equilibrio y sincronía musical

Jugando en la claridad de tu piel

Composición poiética, telos hereditario

Antigüedad inscrita en la expresión ancestral, seducción irresistible

Hembra convocativa  y mujer adorada como símbolo

Alegoría del mito del origen del fuego

De las armas, de los instrumentos y de la agricultura

 

Semblante sereno en la ternura dibujada

Espejo del alma pronunciándose resplandeciente

Como sinfonía de luces capturadas

Por la encantadora magia de tu fisonomía

 

No se puede no amarte, es imposible 

No se puede detener el nacimiento impetuoso, vehemencia amorosa

El asalto felino del desborde efusivo

No se puede detener el querer intempestivo

Inmensamente, emulando a los amantes heroicos

No se puede renunciar sin renunciar al mismo tiempo a la vida

No se puede detener la fuerza gravitatoria del amor

Me convertiré en una órbita girando alrededor tuyo

Describiendo la geométrica de esta atracción

La gramática de las pasiones 

 

 

 

 

 

 

Mujer metáfora y ventana interior

 

Mujer palabra, mujer figura

Mujer pasión

Mujer de fuego, mujer de agua

Mujer tierra, mujer serena

Mujer amazona, mujer guerrera

 

Herencia aromática de café destilado

Manos cultivadoras de pasta, cociendo salsa

Secreto familiar, alquimia culinaria

Bifurcación de lo crudo y lo cocido

Origen del mito y la cultura

 

La abuela, la madre, acompañando esta innovación

De la memoria

Mujeres imborrables, entramado latino

Del tejido hogareño

Artesanas del tiempo, amasadoras de los recuerdos

Cocineras de la conversación inagotable

Médula histórica

Mujeres sabias, como ningún hombre podría serlo

Al no separar lo condensado y lo indeterminado

El espesor de la percepción y la virtualidad de la razón

Cuerpo voluptuoso y  ánimo vaporoso 

Fieles acompañantes jardineras

De las enredaderas del eterno coloquio femenino

Mientras se cose la salsa de la pizza dominical

 

Lugar del gusto y de la filosofía ancestral

Pensamiento moldeado en arcilla

Cocido a fuego lento

Espacio reflexivo donde rebrota la reminiscencia

 

En el ayer

Una ventana colonial te custodia

Una reja de hierro forjado te resguarda

Un caballete de madera tapa a la vista

El ingreso óptico a la casa

Clausurando a la mirada

La visita indiscreta al refugio

Ocultando a los ojos curiosos tesoros de la alcoba

Entorno de piedra

Lumbrera bordeada por el muro urbano

 

Adentro tus cosas, lo tuyo esparcido decorativamente

Tu aroma balsámico suspendido exquisitamente en el aire

 

Adentro tus enigmas herméticos, tus epítomes celosamente guardados

Tus manuscritos entrañablemente tallados en las hojas

Adentro, el cuarto donde duermes apacible

Adentro es donde añoro estar

Retroceder dos años en el tiempo, reunirme contigo

Como acordamos alguna vez

En un café casero  de la ciudad virreinal

Interrumpir mi viaje de retorno, quedarme contigo para siempre

En la eternidad del instante

Conocer tu aposento, tus pergaminos

La manera primorosa de ordenar los objetos

De componer con artefactos materiales, con fetiches retraídos

Una antigua costumbre doméstica

En el espacio privativo de la morada

 

Este afuera y este adentro de la residencia

Afuera y adentro de ti

Escenarios íntimos y externos

Escenarios de textura móvil

Dando lugar a tu cuidadosa aparición

 

Apoyada en un codo

Tu delgado brazo, haciendo un triangulo insinuante

Sostiene tu cabeza delicadamente

Tu melena suelta, ámbar del desierto

Cae como cascada melancólica

Sobre tus hombros blandos

Cubriendo, marrullera, envolviendo, tu cuello claro

Ese es el lugar donde me pierdo

Ese es el lugar donde me dejo caer

 

No sé si es la desnudez  cilíndrica, tentadora

De tu garganta curva

Cazadora de mi mirada

No sé si es la metáfora de una luz selenita

El acicate erótico desenlazando deseos

Me pierdo en tu cuello, en su provocación desnuda

Me pierdo en la luz lunar resbalando perezosamente

Agua de manantial

 

Más abajo, tus senos manifiestos, placenteros

Arropados por una ligera blusa lila

Composición magistral en un cuerpo espigado

Arquetipo estético moderno

 

En la médula del cuadro tu rostro luminoso

Nebulosa humana de esta composición figural

Rostro expresivo, jubiloso,  definido por una sonrisa rebosante

Unos ojos navegantes, románticos

 

Mujer de la ventana

Fisonomía desenvuelta, despreocupada

Belleza matinal antes de todo

Antes de la ordenada secuencia de la norma y del aliño

Cabellera recién despierta, alborozo matutino

Gracia de mujer dispensada de los trajines de la semana

Beldad sencilla sin ornamentos

 

Mujer de la ventana, líneas de fuga

Mujer urbana, líneas cautivadas, corporativas

Prosista escrupulosa, enlazando amorosamente la narrativa

Gramática de las pasiones

 

Amo ese esplendor tuyo

Esa pose espectacular de mujer fatal

Esa travesura coqueta sutilmente teatralizada

Haciéndote perpetuamente moza, vital

Amo el candor perene de tu silueta

Tu rostro risueño y mediterráneo

Amo tu edad, la edad de la razón

También de las nostalgias

También de la búsqueda del horizonte nómada

Amo tu sonrisa genuina

La sensualidad emanada de tu busto grácil

Amo los cruces de puente entre tus mundos

Tus metamorfosis, la abundancia de tus portes

Tus maneras de ser

Enamorado de tu devenir mujer

No hay sólo un acontecer,  sino un enjambre

 

Tantas mujeres habitan tu cuerpo

Enamorado de todas estoy

De esa aglomeración exuberante

De su retruécano inacabado

De su complementación turbulenta

Creativa, emergente    

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Tejedora de esperanzas

 

Contemplas el libro como se admira una reliquia encontrada

Gozándola al tenerla a mano

Estampado urbano, vestigio de lectura pública

Tus ojos inclinados, largas pestañas, cejas suaves, párpados epicúreos

Dejando resbalar tu mirada profesional

Deslizándose por  la liza explanada de la portada

Mientras tu sonrisa prodigiosa murmura una canción antigua

Rúbrica de tu semblante

Concediendo plenitud lograda

Acompañando la alegría rebosante de mujer madura

 

Recia como la certeza consolidada del mundo

Habitado por sensaciones experimentadas

Por significaciones cultivadas, capturas benévolas

 

Hay una hermosura alcanzada en este esplendor

Después de haber vivido

Una belleza propia de la edad de la razón

Eso te convierte en el núcleo de un ámbito

Donde riges como centro acogedor

Redes tejidas por tus finas manos de pianista

Pacientemente, artesana de la palabra

Alfarera de los climas sensuales brotando de tu cuerpo

Artista de la arcilla moldeada, de la cerámica cocida

Por el fuego de tu imaginación lúdica

Narrativa mundana, composición inaugural

Hecha de los elementos primordiales

Agua, tierra, aire, fuego

 

Médula del bosque, abundancia de la floresta, certidumbre de la selva

Serenidad aposentada en el trópico

Toboriche de dura madera cobijando a Araverá

Destello celestial, hija del cacique Urutï

Mítico cóndor blanco

Esposa de Chinu Tumpa, dios colibrí

Perseguida por los Aña, lémures crueles

Montados en potros alados lanzadores de fuego

Preñada, llevando en el vientre a Paye

Chamán del Chaco Boreal

Árbol refugio de secretos de Destello celestial

Convertida en hermosa flor, néctar del colibrí

 

Así te veo al contemplar la fragancia femenina

De tu vitalidad frondosa transcurriendo apacible

Figura elegante irradiando confianza

Maravillosa existencia dadora de esperanzas

¿Cómo eres posible en las ruinas de un mundo desaparecido?

¿Dónde te ocultaste en los tiempos aciagos?

¿Te guardo el Toborichi como a Destello celestial?

Sólo sé, en el ahora eterno, de tu reveladora preexistencia

Tradición cultural resguardando el hogar

 

Al mirarte se apacigua mi espíritu

Aposentándose como colibrí en el nido de tu madero

Te contemplo asombrado, hechizado, acuarela corpórea

De sutiles atractivos

Consagración primaveral, juventud renovada

Eres la trama remozada de la espera

 

 

 

 

 

 

 

    

 

 

 

 

Artesana de los tejidos

 

¿Dónde se pierden tus ojos cuando hablas?

¿Dónde estás artesana de tejidos y de tramas?

¿Dónde tus ojos románticos se posan?

Mariposas melancólicas atraídas por el néctar de las flores

Pensamientos alados descendiendo  a tu añorada tierra ignota

¿Dónde , amor mío, está tu espíritu, cuando  pronuncias  el lenguaje

De los sueños  imposibles realizados?

¿Cuál es ese lugar que me pone celoso?

 

Amor, canción corporal, melodía vital

Sinfonía de pasiones, ritmo de flujos deseantes

Sueño poético, intrépido, de percusiones estéticas

Cuando hablas viajas donde no puedo llegar

Cuando hablas y viajas me pierdo contemplando

Tu recorrido inalcanzable

De metamorfosis y distancias aproximativas

Tu extrañamiento desgarrándome cuando me quedo

En el lugar donde me pongo, donde coloco mis alforjas

Mis herramientas de combate, mi sudor diurno

Mi voz interpelando al método

La terrosa existencia sosteniendo pensadas rebeliones

Quedo en el lugar, hombre afincado en la materialidad del tiempo

Del abandono, de la duración y de la memoria

 

Al viajar de esa manera, musa del alba y del crepúsculo

Desgarras mi ser diluyéndome en la eterna pregunta

Sobre la existencia asumida y la plenitud buscada       

Viéndote presente en tu alejamiento y distanciada en el momento

Colindante y alejada, corpórea y virtual, a la vez

Viéndote tan propia, tan mujer, tan carnal y fecunda

Viéndote tan ensimismada, tan flotante, a la vez

Desgarrándome entonces de amor escindido

Amo tanto a tu cuerpo vital como a las quimeras insomnes

Habitantes laboriosos de tu mirada

 

Me tienes rendido a tus pies

Encantadora pintura de Sandro Botticelli

Mujer holista en toda tu exuberancia

Mujer fuerte y vulnerable a la vez

Mujer terrenal e imaginaria, en su vicisitud

Mujer de mis sueños y de mis bravas compulsiones, en su trance

Mujer de vestido azul y aretes plateados

De cosmético suave remarcando deleitosamente tus labios

De delicadas cejas maquilladas, curvas tímidas

Acompañando la melancolía sideral de tus ojos nocturnos

Soñadores, románticos, gitanos

Mujer de la prosa clara, diáfana

Tejedora  de tramas logradas en su propio inacabamiento

Artesana de las sensaciones brotadas de mi cuerpo seducido

Cantar de los cantares

Cántaro de miel y cántaro de vino añejo

Amo tu aparición húmeda, tropical, convocativa

Amo tus cabellos lacios recogidos hacia atrás 

Dejando, sin embargo, sueltos los de adelante

Cayendo sobre tu frente y cubriendo tus delicadas orejas claras

Amo los rasgos llaneros de tu rostro

La marca indeleble de tu sonrisa oculta

La preocupación tenue dibujada imperceptiblemente

Amo tu cuello seductor, tus hombros claros

Curvados por la fuerza secreta de la sensualidad, suaves

Amo ese cuerpo recio de hembra universal

Cuerpo continente de la sabiduría femenina

Inentendible para el ego patético masculino

 

Dejándome entonces entregado

A la historia barroca encarnada en ti

Ya no me pertenezco, te pertenezco a ti

A la certidumbre femenina, local y viajera

Soy ahora parte de tu naturaleza proliferante

Parte de tu nicho, de tu oikos, de tu biotopos

Eres

 

Eres de nuestras tierras

Tierras de Abya Yala

Entre dos océanos y dos historias civilizatorias

La oriental y la occidental

Eres del continente perdido

Más acá y más allá del bien y del mal

Más acá y más allá de la densidad de la memoria

De la vertiginosidad del presente

Eres de las playas claras y tibias

De la tierras mojadas por el río

Descolgándose de las monumentales cumbres nevadas

bajando estrepitosa a los valles, a los llanos

Al trópico denso de la cuenca amazónica

 

Formas parte de estos humus fértiles, de estos vahos envolventes

Embriagantes

Formas parte de estos campos, olor a carbón, a leña

A café destilado

Formas partes de estas ciudades pueblerinas

A pesar de sus veloces expansiones

Sus emulaciones modernas

 

Eres la jovencita colegial traviesa y aprendiz

En el caldo de las emociones de la vida

Eres tus lágrimas arrancadas por tus enojos

Eres tus desbordantes alegrías emanando de tu cuerpo

Delicado

 

Eres el ahora melancólico, nostálgico

Remembranza de tus tiempos depositados en los sedimentos

De tu cuerpo experimentado

Eres también el deseo de fundar en el presente

Un mundo emanado de tus palpitantes querencias

 

Eres la cristalina y suave voz pronunciada

Delicadamente, acariciante brisa soplando significados

Joyas de orfebres alquimistas

Voz acuática, serena, de tono tropical

Voz atravesando la geología viviente, corporal, de mis circulaciones

Y pulsaciones 

Apaciguando mis inquietudes con esa sabía frecuencia

De las palabras de mujer edificada en certezas culturales

Melodía de sensaciones impronunciables

Sin embargo,  iluminadoras de recorridos

Trayectorias de metamorfosis y navegaciones sin retorno

 

Eres la dama airosa y grácil

La prestancia desplegada en el entorno

Orbitando alrededor tuyo

Canción romántica cantada por trovadores insomnes

Eres el embrujo de mis ojos

El embriagador aroma producido por tu presencia

Gravitante

Por tu irresistible forma de dirigirte a mi

Eres el aire entrando a mis pulmones

Aire respirado por la brava rebelión impetuosa

Eres el aire absorbido por mis células

Eres el aire convertido en palabras volviendo a la atmósfera

Eres mis palabras retornando a ti inspiración fluida

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Amor

 

Amor explosión existencial

Conmoción corporal y de la memoria

Convocatoria del origen

Utopía romántica

Amor imposible en la posibilidad misma

Posible en la imposibilidad misma

Emoción e imaginación sublevadas

Reclamando la eternidad del instante

Cuando te amo

Cuando no te tengo y te demando

 

Amor paradójico

Ansiedad inmensa capaz de arrastrarme al abismo

O de tomar el cielo por asalto

Amor inquieto por tu ausencia

Cavando como minero en el densidad de la distancia

Para encontrar la veta mineral llevándome a ti

 

Amor guerrero, batallador

Luchando en un presente saturado

Por edificar el nicho donde cobijarnos

De la tempestad del acontecer empujándonos

A nuestro desaparecer

 

Amor, palabra resumida como para expresar

La desmesura vehemente de vidas encontradas

Amor irradiándose cambiando el territorio a su paso

Amor amante de los entornos de tu piel

De la casa donde resides

De la ciudad donde habitas

De los libros tocados por tus manos de pianista

De los paisajes mirados por tus ojos soñadores

Del lomo del caballo montado por tus piernas amazonas

Por tu cadera de jinete y tu cuerpo viajero

Del café destilado tomado por tus labios benignos

De tus reflexiones flotantes interpelando apatías

De tu ropa apegada al aroma exuberante

Emanando de las intensidades desatadas por tu metabolismo

Literario

 

Amor experiencia indecible

Experiencia demoledora como un cataclismo

Energía vital de los comienzos

Creadora de universos desapareciendo

En las pupilas acuáticas de tus ojos gitanos

Reapareciendo en el vaho sensual exhalado

De tu corporeidad primaveral

Amor inalcanzable dibujado en el horizonte nómada

En la esfera narrativa de los entramados femeninos

 

Amor ideal

Contrastado en la cotidianidad de nuestras premuras

En la gravitación exigente de nuestros compromisos

Por las leyes de la realidad

Física indiferente a la subversión de los afectos

Sólo podrán vencerla

Si el amor es tan grande como para derribar la realidad

Construyendo en sustitución la melodía de las pasiones

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¿Cómo es posible tu existencia?

 

¿Cómo eres posible?

¿Cómo es posible tu existencia?

¿Cómo puedes compartir este presente fugaz?

¿Cómo puedes hacerlo, talante vigoroso,

Ímpetu tenaz, arraigada en la eternidad del instante?

¿Cómo puedes ser, reverberación sensual, emanación tierna

Agudeza intuitiva?

Un espíritu delicado descifrador de las huellas y vestigios

De un mundo hundiéndose en su desaparición

 

¿Cómo puedes ser tan mujer, tan profundamente humana?

Tan reveladoramente versátil en la candidez de tus rasgos

Gramática corporal inscrita por las percusiones del timbal afro 

Nutrientes emociones atravesando los pliegues de la travesía

Brisa existencial dilatada sin cometidos premiosos

Anhelo seráfico,  magma fluyente

Soplo conjugado, turbulencia molecular invisible

Tú devuelves en reciprocidad esa donación

Al dar de ti la hechicera exhibición de tus ritmos anatómicos

De tus rituales simbólicos inaugurando el comienzo recurrente del mito

 

¿Cómo eres posible en las ruinas de ciudades desaparecidas?

Tú presencia súbita, inverosímil en la regularidad de los naufragios

En las resignaciones masivas ahogándose en el fetichismo cotidiano

De la especulación trivial, espejismo estrepitoso, ostentación descomedida

De abalorios desechables

 

Tu presencia viajera contrasta con el derroche

Misceláneo de la ocasión

Se aferra a la concavidad de cada instante

Como si fueran inmensos territorios recorridos

Por comunidades nómadas, cazadora y recolectoras

Artesanas y técnicas de los primordiales instrumentos

 

Tu existencia anacrónica contrasta

Con la crónica incineración de las cosas

Depositando en tu interior la memoria de los momentos

Simples en su grandeza, grandes en su simpleza

 

¿Cómo puedes ser posible?

Revelación casual en el azar de los sucesos

Golpe de dados tirados al cielo, caídos en el suelo terrestre

Número aleatorio de la necesidad

Tesis de Mallarme

¿Cómo puede el golpe de dados dar como destino

La composición mágica de la pronunciación rítmica

De tus aprehensiones primorosas

De tus góticos estremecimientos

De tus refugios reflexivos

De tus meditaciones orientales

Combinada con la modernidad de tus ademanes

Con la tradicional costumbre de la mesa

De la cocina, de la masa de la pasta, de la mezcla de la salsa

Del efluvio aromático del café destilado

 

¿Cómo es posible tu paso por el mundo?

Paso hendido en la arenas y en el suelo húmedo

De las explanadas de las historias locales

Tu paso agraciado de piernas largas

Piernas moldeadas como esculturas clásicas

Piernas de Venus, inmortales, obsesión pictórica realista

Paso de gacela en el claro del bosque

Paso de musa en el espesor del insomnio de la escritura

 

Sólo es posible por albedrío épico

Por diligencia indómita opuesta a los avatares

Por rebeliones minuciosas en la filigrana de las rutinas

Por rebeliones dramáticas en las confines de los embates

Dibujada por las colisiones y las osadías constitutivas

Sólo es posible por propensión inconfundible

Como devoción somática, aprendizaje asumido

Impulso legendario, utópico

En un ánimo despejado al devenir

 

 

 

 

 

 

    

 

  

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Te amo como nunca he amado a nadie

 

El amor de mi vida

Canción de Pablo Milanés

Te amo como nunca amé a nadie

Frase recurrente pronunciada por los enamorados

De todos los tiempos

 

Aunque lo digan redundantemente

En las varias ocasiones de sus fascinaciones

En los diversos relatos amorosos

Adquiere valor en la sinceridad del momento

 

Nunca lo dije a nadie antes

Parecía frase entonada, teatral

Ahora recurro a esta misma frase tantas veces dicha

No encuentro otra para decirte lo mismo

En la confesión sincera del estremecimiento sentido

 

No encuentro otros recursos filológicos

Para confesarte mi amor

Estremecido, conmocionado

Alterado hasta la mínima partícula cuántica 

En un cuerpo acostumbrado a la rebelión

Acostumbrado al combate, a las exigencias de la eventualidad

De la subversión de la praxis contra la historia y la realidad

Cuerpo, sin embargo, vulnerable ante la revelación candorosa

De la armonía apacible, sabiduría antigua femenina

De las ancestrales abuelas, de las eternas mamás, de las hijas continuadoras

A pesar de las rupturas generacionales

De las nietas promesas de nuevos tiempos

Vulnerable ante la conjugación estética de delicados dibujos corporales

Y palabras descolladas pronunciadas por tu voz acuática

Vulnerable a la gracias de tu vaporoso cuerpo

De tus miradas viajeras

De tus manos y dedos de concierto

De tu sonrisa sensual de mujer madura

De tu composición regia normando el movimiento del ambiente

Clima templado de los ciclos de tu escritura

 

Soy derrotado

Por tus encantos embriagadores, manifestaciones fluidas

De la cautivadora substancia contenida

En tu afinada morfología mediterránea

Soy derrotado por la caricia tierna, soplo tibio de tus verbos

Envolviéndome en el remolino de tus constelaciones emotivas

Sinfonía maravillosa de tus inspiraciones palpitantes

De tu respiración delicada canción pectoral

Soy derrotado por tu ciclo vital cruzándose con el mío

Atrayéndome con inmensa reciedumbre gravitatoria

Arrancando mis moléculas hacia el campo magnético de tu energía

Normando  las parábolas alrededor de tu médula

Núcleo del nacimiento de una nuevo hado

 

Por eso, yo ya no soy yo, ni mi casa es ya mi casa

Fragmento de Romancero Gitano

Poemario de Federico García Lorca

Yo soy la otredad construida por  tu fibra femenina

Los fragmentos de mi cuerpo, de mis pasiones, de mis pensamientos

Pertenecen al bucle febril de tu existencia

 

Te amo como nunca amé a nadie

Adquiere connotación

En el ahora de un hombre maduro

De un hombre artesano de palabras

Quien, sin embargo, no encuentra otras ahora

Para expresarte su sismo al encontrar tú aparición aguardada

Otras palabras sino aquellas mismas adolescentes frases

Pronunciadas por los enamorados de siempre

 

Este te amo como nunca amé a nadie

Adquiere inmanencia matricial

Confesión trémula

De alguien vivido

Quien, sin embargo, no encuentra

Otra pronunciación para decirte:

Eres el amor de mi vida

 

 

       

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¿Quién soy?

 

¿Quién soy?

¿Acaso el anagrama febrilmente leído

De los ensayos filosóficos de Sartre?

¿O la novela dramática de los Hermanos Karamasov

De Dostoievki?

¿Réquiem para una república de Almaraz

Texto de intensa tonalidad camusiana?

Existencialismo boliviano

¿Más bien las largas conversaciones interminables con el primo

Erudito y matemático?

Descubrir la rebelión en las venas negras de los libros

De piel lechosa

En la figura estereotipada de los caudillos insomnes

En los nombres incendiarios de los escritores prohibidos

 

Soy acaso la emoción sentida al ver el rostro pálido

Los cabellos largos y lacios de la muchacha cubana recién llegada

Acaso el curso mixto de primaria

Bullicioso e inocente de mi escuela

Sacro producto de la revolución de 1952

Las largas caminatas a la escuela llevando de la mano a mi hermano menor

Las excursiones al cerro con la profesora de la reforma educativa

Los amigos líderes, adelantados en todo

En las peleas callejeras, en conocimiento de las artes

Secretas escondidas por las mujeres

 

¿Acaso soy la buscada elocuencia radical en el grupo de amigos?

Las primeras expediciones pidiendo libertad

El encuentro con la marcha del Colegio Ayacucho

Muchachos intrépidos y audaces

Acostumbrados a enfrentarse a la policía

 

Soy tu mirada clara y celeste

Tu rostro oval y pálido adornado suavemente con esporádicas pecas

Como estrellas nocturnas contrastando con tu nívea piel 

La complicidad conspirativa en el café universitario

Los bloqueos abruptos en la Avenida Villazón

Las provisionales molotov explotando en la calle adoquinada

Lanzando temerariamente su llama crepitante

Los gases lacrimógenos, barrera de humo, arrancando lágrimas inesperadas

Seguidas por la estampida estudiantil

 

Nos encontramos tantas veces antes de amarnos

Hablando tanto de todo menos de nosotros

Militantes del gobierno obrero campesino

 

Cuando ya estábamos juntos compartiendo el hogar

Seguimos militando con el sigilo convencido de la pretendida vanguardia

Tú feminista, yo por la revolución permanente

Llegaron los hijos, tiernas criaturas de nuestro amor

Y nuestros combates obstinados

La vida nos arrastró como vendaval hacia la edad de la razón

Descubrí tu espíritu bohemio y peregrino

Querías conocerlo todo, absorberlo todo con tu percepción fogosa

Con tu inspiración intensa, con tu forma de exigirle al instante

La intuición absoluta

 

Cuando te fuiste en tres años interminables

No pude detener tu naufragio en las aguas insondables del destino

Nos despedimos una mañana, antes de uno de mis viajes

Me miraste con el otoño de tus ojos, el crepúsculo ingrato de tu vida

Supe del adiós traducido en luz de celaje

En el fondo de tus ojos dejando teñido el océano celeste

 

¿Quizás sea tu partida?

Mi soledad perenne, mi errancia inscrita como huella indeleble

A pesar del buen humor dilatado

Del carácter jovial exhalando afectividad

En las fraternidades conspicuas y en las reuniones cómplices

A pesar de los amigos numerosos y los escasos amores

De los repetidos cortejos como profusiones de mariposas primaverales

A pesar de los escritos insurrectos y la inextinguible guerra de los heterodoxos

Parecida a la memoria reiterativa de las primeras hazañas

 

¿Quién soy?

No lo sé, tampoco sé si lo sabré algún día

Lo que soy está en mis presentes pasos

En los flamantes aprendizajes

En las entregas sinceras a los brazos amantes

En el nuevo hogar formado a cincel

Dando forma a las rocosas personas labradas

Parejas de ciclos antelados

La sedimentación de historias renuentes a los cambios

Por eso amé en ti ese logro artesanal

Una nueva hechura de pasión esculpida

Estoy

En el nuevo nacimiento de nuestra fertilidad creativa

 

Tres hijos acompañan mi contemporaneidad

La época corporal de la actualidad pronunciada

Tres hijos, son lo que soy

Mi suceder distribuido en sus caminos francos

Tres acontecimientos en mi historia inquieta

Tres nombres, los epígrafes de la trama familiar

Del estambre de peregrinaciones itinerantes

Periplos diversos entrecruzados en la reminiscencia vital

Y lúdica

 

De tiempo volví a amar

Quizás con la fuerza impetuosa dada por la madurez

Por el despertar de sensaciones guardadas

Por eso emergidas volcánicamente

Saber y explosión sensual se interceptan como dragones

Pugnando, ataviando un fervor ignoto, copioso

 

He amado tres veces

La primera de una manera militante

La segunda descubriendo el espesor de la piel

La tercera, contigo, perplejo ante la revelación

Cautivadora de los sortilegios voluptuosos, evocativos

De mujer recia en la beldad de la sazón, coreando el aura florecida

De la primorosa juventud lograda

En el lienzo colorido de tus manos artistas

Enseñándome la plenitud del inacabamiento

 

¿Cómo puedo ahora continuar?

En el todavía inmortal del instante de tus ojos viajeros

En la luz brillante y húmeda de tu cuello desnudo

En la voz acuática pronunciando inmensos ríos amazónicos

Danzando en meandros la canción interminable

Dedicada al océano

 

Serás el último amor habido

No tendré más

Lo demás es sosiego, armonía, paz de la meditación

Y la remembranza excavadora del tiempo perdido

Acompañarte en la realización artesanal de tus trenzados amorosos

Del arco iris, entramado legendario expresado en tus melódicas emociones

En el pentagrama de tus hábitos

En la contrastación verificada de tus certezas culturales

Amarrando pasados y presentes en el afecto hermenéutico

De tu transcurrir existencial

 

Lo sé

Por eso me detengo a cavilar

Despidiéndome de mi pretérito recorrido

Celebrando el nuevo horizonte abierto

Ceremonialmente, en el rito del sacrificio

Constitutivo de la comunidad

 

    

 

Mi bien

 

Mi bien

Agua de manantial

Ternura espontánea

Médula de mi presente

Esbelta presencia femenina

Fragancia de la floresta

Cuando me hablas fluyendo

Remanso  interminable de emociones

De frases maduradas en tu genealogía

Quedo encantado

Por la condensación erudita del efluvio figurativo

De tus formas expresivas

Tus ademanes flexibles

Tus nociones forjadas

En la afanosa rebelión feminista

 

Me encanta la manera como me interpelas

Cuestionando los radicalismo profesados

Las nostalgias de un pasado rememorado

Peso arrastrado en el devenir

De los años, haciéndonos más veteranos

Cuando reprochas tiernamente

Con voz acuática y sabiduría heredada

De las mujeres ejes constitutivos de la familia

Cuando me dices jugabas con muñecas

Mientras yo quería alzarme en armas

Amo por eso a tus muñecas

Y no dejo las armas de la crítica

 

En tu rostro pálido y resplandeciente

Delegado, dibujando risueñamente

La gracia de mujer mirándome como a un niño

Tus ojos soñadores resaltan

Emanando enunciaciones visuales

Sin necesidad de palabras

 

Me siento cobijado por tu ternura

Por tu experimentada manera de manejar

Las situaciones, las conversaciones íntimas

Los debates interminables

Cariñosamente compartidos

Por eso recurro a la memoria minera

Cuando hablan los obreros de sus compañeras

Reconociéndolas como las maridas

Pues llevan las riendas del hogar y de las luchas

 

Eres la tibieza somática y acogedora

La Sofía y la praxis de la gestión amorosa

Inteligencia femínea

Desconocida por los hombres

Eres la crítica material y sencilla

De la apoteosis de las grandes tragedias

Históricas de la humanidad

De la apología de las ideas ultimatistas

Buscando más bien

En la simplicidad de lo cotidiano

La grandeza efectiva

 

Eres mi maestra

Enseñándome a vivir en la concavidad cordial

De los instantes comunes

En la afable relación con los entornos apreciados

Enseñándome a relativizar los protagonismos arronjados

Mostrándome la modestia de la sabia entereza

Combinada con el ahora y aquí te quiero

 

Eres la dueña

De mi cuerpo y sus avatares

De su modulación dinámica

De su emanación virtual

En forma de metáforas y conjeturas

Eres la dueña de mis moléculas

De mis partículas cuánticas

De mi imaginación entusiasta

De mis utopías quijotescas

De mi escritura rebelde

 

Te amo

Como combatiente

Al mismo tiempo niño eterno

Atrapado en inmadureces no resueltas

A pesar de las pretensiones épicas

De transformaciones milenarias

Emancipaciones múltiples

Liberaciones obsesivamente perseguidas

 

No dejaré de ser un combatiente

Seré mejor contigo a mi lado

Ahora aprendiendo de ti

Sobre las emancipaciones minuciosas

En la filigrana de las costumbres

Instantáneas, puntuales

Cotidianas

Donde efectivamente somos

Sin esperar

Tomar el cielo por asalto

 

 

   

 

  

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Sensualidad

 

Ayer hable contigo

Largamente conversamos sobre las intimidades del cuerpo

Las experiencias de diseminación y entrega

La importancia del clima erótico

De la cultura gestora de placeres

Perdida por la premura del tiempo imprescindible

Del tiempo valorado por su uso comercial

Arrastrando a los cuerpos a su desvalorización

A su uso apresurado

Dramáticamente desgajado de sus devenires

Vacío cubierto apenas por el imaginario patriarcal

Simulación, dominio sin placer

Violencia contra los cuerpos

Pretensión de goce

Cuando lo único habido

Es la catarsis desesperada del hombre despojado

 

Escapar de este despedazamiento

De esta ilusión frenética

Reaprender de las antiguas culturas

La dilatación del tiempo labrado por cuidado del cuerpo

Por la preparación de sus espesores

Continente de los flujos deseantes

La creación del clima tibio

Cobijador de la entrega

De la amalgama candorosa de composiciones sensuales

Recuperando la potencia erótica

Es tarea urgente en el camino de las emancipaciones

 

Amo tus confidencias y las mías

La memoria guardada de los éxtasis

De las inscripciones amorosas en la piel

De los temores en la antesala

Del goce mezclado con dolor

De la maravillosa pronunciación emotiva

Transitando por las venas

Cuando las respiraciones se agolpan

Como corrientes de nubes encontradas

Haciendo estallar relámpagos fogosos

Haciendo crepitar las composiciones consolidadas

Corpóreas y anímicas

 

Sensualidad

De mujer vigorosa

De cabellos largos envueltos

Resbalando por tu hombro delicadamente

Cubriendo tu cuello reluciente

Cascada nocturna cayendo gravitatoriamente

Hasta tocar tu seno  voluptuoso

Cantar de miel y vino

En lengua aramea

Mientras miras soñadoramente

La eterna creación de la vida

En la proliferación de los detalles

En el asombro de los colores y los aromas

 

Apoteosis sensual

Curvando tus largas piernas adustas

Presentando tus caderas briosas

Tu suave abdomen entrañable pradera

Donde se aposentan mis ansias

Guardando la matriz de los nacimientos

 

Tus hermosos pies desnudos

Sostienen tu cuerpo

Mostrando dulces dedos cuidados

Afanosamente desde la infancia

 

Una de tus manos se agarra del madero

Ramal figurando el asenso de mis pulsaciones al verte

La otra mano se oculta detrás de tu cadera

Mientras tu rostro refulgente es el escenario de una copla

Romancero gitano conmovido por tu tenue sonrisa

Tus labios solícitos a hablar o dar un mimo 

Rostro oval, mediterráneo,

Melodía del llano

Utopía barroca de mis anhelos

 

Te amo y te deseo

Desde el ímpetu acumulado de todas mis estaciones

Sedimentos de intensidad en el espesor de la memoria

Emergidos en el momento crucial de tu aparición

Cuando andaba reuniendo mis armas

Para dar la última batalla

Revelación sin transcurso

Mostrándome la mudanza de los horizontes

El recomienzo eterno del amor

 

 

 

 

 

 

Nombre y cuerpo de mis sueños

 

No puedo ocultar tu nombre

Tu nombre es mi horizonte

No puedo ocultar mi amor por ti

Aunque me lo pidas

Mi amor me desborda y me domina

No puedo callar

Quiero recitar en las calles

Los poemas escritos

Palomas mensajeras, viajeras hacia la residencia

De la composición corporal construida por tus emociones

 

No me pidas no cante

No me pidas me calle

No me pidas

Mi amor se libera de todo control

Quiere cada lugar de la geografía del mundo

Sepa de mi entrega

Sepa del sacrificio ancestral

Del los ritos y ceremonias

Practicados

Ofrendándote los circuitos del don

La circulación de mi sangre

Los recorridos nómadas de mis pasiones

 

Recibí tu canción de Paula Fernandes

Escuche la letra y la melodía

Me estremecí deviniendo de ti

Al decirme de confesiones

Quedo atónito y perdido

En la pronunciación acuática de tu voz

En el desprendimiento de tu ánimo vaporoso

Antiguo y moderno

Dulce tejedora de las tramas

Conduciendo destinos

Abriendo senderos

Haciendo caminos en el andar

 

¿Cómo no rendirme a ese encanto?

A esa ternura sabia de mujer recia

Bella en su madurez y conocimiento

Labrado en la ardua labor de vivir contingencias

Avatares y desafíos 

¿Cómo no rendirme a la madre entregada al hijo?

 

No hay mayor manifestación

De desborde material sobre los sentidos

Cuando una mujer madre expresa su sensualidad

En el logro de su cultivo acumulado

En el apego a la vida

En la lucha por defender los derechos

Del hijo en un mundo derrotado por la indolencia

 

Amo ese batallar

Esa guerra propia

Siendo en realidad de todos

Ignorada por todos

Sin entender, sin comprender

En ese drama nos jugamos

La condición humana

La dignidad de la vida

 

Tu nombre es el mío

Soy lo que evocas

Soy tú

Mezclado, confundido

Palpitando en tus pulsaciones

Emocionándome en tus emociones

Pensando en tus pensamientos

No soy yo

Si no la manifestación candorosa

De tus formas migrantes

De tus contenidos cambiantes

De tus palabras arrastradas

Por la historia sabia de la sororidad

Reprimida de la mujeres

Sin embargo, resistente

Perviviente

Proyectando la liberación de todos

Los cuerpos devenidos

Desde la explosión inicial 

 

 

 

 

 

 

 

 

  

 

 

 

 

 

Premonición

 

Sé, estaré contigo

Estaré a tu lado como tu sombra

Como el fuego del hogar dándote el calor

Estaré en tu mirada

Atravesándome luminosamente

La morfología beligerante

 

Estaré

En la candidez de tus labios refinados

En el resplandor  nacarado de tus dientes

Perlas capturadas en el fondo del mar

Arte orfebre de joyero eximio 

 

Estaré

En tu rostro  alusivo, llanero

Inapelable por su versatilidad

De exuberante fémina 

Entre la edad candorosa

Y la edad de la razón

Mientras tus cabellos hacen de contorno

Cabellos recorriendo los bordes de tu rostro

Tu cuello húmedamente luminoso

Llegando en su caída a orillar tus senos

 

Llevas una blusa negra

Color de la bandera de los anarquistas

Aunque no lo seas

Y cuides tiernamente

La paz anhelada por los supervivientes

En cambio yo quiero continuar la guerra inconclusa

Hasta los últimos celajes

Tiñendo los paisajes del color de sus estertores

Hasta envolverse por la noche del universo oscuro

Curvándose sobre las luces, la densa materia

Demandante del eterno retoro de lo mismo

 

Tú estás ahí

Ofreciendo tu existencia

Como prueba palpable

Del amor en la edad de la razón

 

Es cuando se ama racionalmente

Es cuando la mujer es vigor logrado

Convocatoria de la entrega

De la agonía y nacimiento amoroso

En plena elocuencia de los arqueos

En una transición dejando la impetuosa juventud

Perfilando la tibieza madura, reflexiva

Voluptuosa entre la espontaneidad y la sabiduría

Entre el deseo y la paz

 

En la mitad de tu rostro se aposenta la luz solar

Iluminando tanto tu tez pálida

Pintándola como  a punto de desaparecer

La otra mitad esta sombreada como en un cuadro

Suavemente, pinceladas imperceptibles

Otorgando espesor mundano a tu semblante

Mitad niña y mitad altiva 

Primaveral y otoñal a la vez

 

Miras desde la profundidad de tu historia

Después de haber mirado al mundo en su cataclismo

Habiendo experimentado los golpes de la vida

Tan fuertes yo no sé

Como decía Cesar Vallejo en los Heraldos negros

Como cuando el pan del horno se nos quema

Golpes como el odio de Dios

Habiendo experimentado también el goce de mujer

Sensible, apertura fluyente a los climas embriagantes

De la emanación erótica

A los aromas pronunciados por la laboriosa artesanía

De las abuelas

Viejas tejedoras

Compositoras de la memoria, la transmisión oral

Sabias mujeres olvidadas

Cuya mirada viene del pasado

Logra contemplar el confín del porvenir

 

Amo en ti tu perfil desafiante

El alejamiento de los convencionalismos

Tu belleza inconfundible, singular

Propia de la arcilla cocida de nuestras tierras

En su mestizaje voraz

 

Amo

Tu cabellera oscura arremolinada, rizada

En olas de bucles caprichosos

Empujada ligeramente por la brisa del día

 

Amo

Tus labios encarnados a punto de cerrarse

Mostrando apenas el blancor refulgente

De tu dentadura cuidada

Amo la composición mediterránea de tu nariz y tus cejas

Sobresaliendo, resaltando una escondida melancolía

En la pradera de felicidades alcanzadas

 

Amo la distribución minuciosa de tus pecas en la frente

Pequeñas estrellas de bronce en tu tez blanca

Encuentro en tu cuello lánguido

La regia geometría por donde sube el soplo de tu voz

Convirtiendo tu respiración en mariposas gramaticales

 

Amo el borde descubierto apenas

De tus suaves pechos

De donde quisiera prenderme como niño sediento

Siento la fuerza tremenda de tu vitalidad

Capaz de comenzar otra trama de tejedora

Encontrando los hilos regalados por la tierra

En recompensa a tu dedicación devota

 

Una melodía de figuraciones

Componen tu elocuencia somática

El espesor de los efluvios musicales

De tus emociones absolutas

 

Descubro una erudición inédita en los volúmenes

Articulados de tu corporeidad

Iniciada desde el calcio de tus huesos

Hasta el suave, sigiloso, erotismo de tu corteza delicada

Pasando por tus órganos efusivos

 

Hay una rebelión material en el cuadro ofrecido

Por tu pose altiva

Solemne, sin embargo, reposada

 

Quisiera acompañar esta modulación vital

Esta leyenda anatómica

Esta intensidad vehemente convocativa

Apetencia de mundos desconocidos

De tus trayectos itinerantes

De tus multiplicidades subjetivas

Habitantes de tu recorrido intrépido

 

Quisiera ser tu aspiración

Quedarme en tu interior

Como aire circulando en su ciclo

Como sangre recorriendo en su circuito

Todo tu continente voluptuoso

 

Quisiera darte la paz y la calma

En esta etapa de tu vida

En este horizonte extendido

Como presente renovado

Como memoria recurrente e invención creativa

Quisiera ser la caricia tierna

El cobijo donde duermas segura

Protegida por mi custodia templada

Quisiera ser el beso serenando a tus labios

Habitados de verbos ancestrales

Quisiera ser tuyo en la eternidad encendida

Por tus ojos viajeros

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¿Amor virtual?

 

Es verdad

No te besé

Pero, leí en tus labios

Besos posibles

No llegué a estar cerca de ti

Tan próximos como para confundirnos

Pero, al escucharte, al leerte, al verte

Por la pantalla

Pude acceder, a través de tus palabras

Tu voz acuática

Al ánimo, al impulso vital

Al ímpetu

Que habita tu hermoso cuerpo esbelto

Pude descubrir

Las fuerzas armonizando una melodía

Corporal

Energía musical hecha de emociones

Concurrentes

En el espacio-tiempo de tu transcurrir

En las imágenes mandadas por ti gentilmente

Puede adivinar la fragancia embriagante

De mujer absoluta

 

Por eso me enamoré sin tocarte

Me embarqué en inagotables conversaciones

Sobre todos los tópicos arribados

Inquietudes codiciosas en la apertura amorosa

Buscando inquirir quien es el otro

 

Mi amor por la revelación

Por el ser luminoso

Remontando la distancia

Manifestada en la forma virtual

De nuestra relación

Creció con el tiempo

Con el acumulo de una memoria

Con el develamiento de tus facetas

Tu afable manera de desplegar comportamientos

Tibios y tiernos

Afectos constructores del nicho 

Un oasis en la urbanidad fatal

 

Te fallé tres veces

Como Simón Pedro a Jesús

No eres María ni Magdalena para perdonar

No soy Simón Pedro para ser perdonado

No es este un evangelio

Sino la trama urdida por dos trayectos de vida

Encontrados

 

La segunda vez me dijiste

Estas atrapado en tu pasado

No sé si es tan certera esta apreciación

Lo cierto es

Anclado estoy por la física implacable

De la escasez

Tesis de la economía monetarista

 

La vida es paradójica

Se afecta a las personas más queridas

Se logra abrir las puertas del corazón tierno

De la musa de ojos viajeros

Cuando menos se puede acudir a su demanda

Se escribe compulsivamente

Empujado por la devoción a la palabra

Emanación del cuerpo

Cuando te encuentras más arrinconado

Descubres el amor de tu vida

Cuando no puede llegar a ella

A su espesor territorial

 

¿Serán pruebas del destino?

¿Desafíos sórdidos del juego caprichoso

Del azar y la necesidad?

No lo sé

 

No seré salvado por Jesús como Simón Pedro

No soy un discípulo

Soy el inacabamiento de un guerrero

La historia inconclusa de un enamorado

La niñez perdurable en la edad de la razón

 

No quiero afectarte

No quiero fallar de nuevo

No tengo la cara de Simón Pedro para enfrentar

Refugiándome en el silencio

A meditar en el anti-héroe que soy

Como si mi vida fuera una novela de Cervantes

O de Malraux

 

Perdona

Por el desconcierto ocasionado

Por haber develado el lado oscuro de la luna

Donde no se dice lo ocurrido

Aprovechando la sombra contrastada

Cuando el sol brilla del otro lado

    

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Mujer

 

Mujer

Composición musical

Tus curvas danzan una dulce canción

Con el fondo nocturno alumbrado por las luces

De una ciudad encendida primorosa

Radiante en su fiesta

Cuando las jovencitas salen en grupo

Sonriendo ante la premonición de la aventura

 

Tu figura esbelta reluce candorosa

Tus ojos brillantes sonríen

Sintetizando la muchedumbre de voces

De las maravillosas adolescentes

 

Destacas

Con tu peinado lacio

Tu maquillaje encarnado

Tu cuello desnudo alumbrando

Como luna llena

Conmoviendo a las manadas de lobos

Habitantes míticos de los bosques

Conmoviendo

Los ritmos de mi pectoral

Como si fuera un arpa sensible del Chaco

 

Mujer

Delgada en su finura

Fina en su gracia

Arrogante en su caminar

Provocativa sin quererlo

Elegante erotismo

De la noche festiva de la ciudad

 

Me pierdo en tus encantos

Clima embriagador de la vigilia transgresora

Rito envolvente de las convocatorias

A la manifestación festiva de la metrópoli

Eres parte de la música

Como nota corporal

Acompañando

A la sonoridad del ritmo

Cantado por Ivete Sangalo

 

Eres parte de mi sueño

Vaporoso suspenso

Sin gobierno del tiempo

Cuyo espacio es tan plástico

Transcurriendo en una materialidad

Construida por la propia irradiación

De la música y de la concavidad de la noche

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Te amo

 

Te amo

Aunque parezca exagerado decirlo

Lo siento cuando ya no soy lo que era

Lo se

Cuando te recuerdo

En la huella dejada por tu voz acuática

En la inscripción consentida en mis ojos

Por tu imagen de mujer absoluta

Por tu fragancia adivinada

En la experiencia denotada

En la modulación curvada de tus portes culturales

En los ritmos apacibles de tus reflexiones

Te amo

Cuando extraño las interminables conversaciones

Horadadoras de nuestros cuerpos expuestos

Atravesando su tiempo acumulado como memoria

 

Se, te amo, en la certeza corporal

En la conmoción de mis órganos

En la pronunciación de mis pensamientos

Queriendo recuperarte

En remembranzas, manadas de bisontes desaparecidos

Deslizándose silenciosamente

Como constante paisaje emotivo

 

Te amo

Al saber de tu composición construida artesanalmente

En una laboriosa lucha de mujer tejedora

Tramando recorridos conectores de otros mundos

Usando hilos regalados por la madre tierra

Compensando tu devota dedicación amorosa

Tú erudita manera de superar las contingencias

 

Te amo

Por la combinación seductora

De tus cabellos oscuros cascadas rizomáticas

De flujos invernales

Tu tez pálida brillando como luna llena

Tu mirada migrante atravesando territorios

Colindantes en su variado espesor pasional

Tus labios suaves, sin embargo pronunciación

Convocativa

Insinuantes, dulces como la miel

Gustosos como el vino de buena cepa

Añejado en las despensas de la casa solariega

 

Te amo

Por tu cuerpo esbelto como la imaginación de Salvador Dalí

Pintor surrealista

Manifestando estéticamente en el distanciamiento simbólico

La escultura mediterránea

Retomada por el artista amante del renacimiento

De antiguas civilizaciones

Imaginando a Venus de la mañana

Y del crepúsculo

Aparición erótica

Conteniendo la reflexión trabajada

De mujer en la edad de la razón

 

Mi amor es indiscutible

Es certeza existencial

Amor indescifrable

Espontaneo como floresta de la primavera 

Incontrolable como los devastaciones

Inesperadas

 

Amor exigente

Sin embargo, prodigioso

En el instante

En el momento

 

Amor vivido como sueño

Deseo rebelde y aventurero

Irrenunciable

 

Te amo

Lo saben mis células tumultuosas

El calcio de mis huesos arqueros

La alteración de mis órganos efusivos

Las partículas sostenedoras del universo

Lo sabe mi ajayu

Soplo inicial recorriendo mis venas

 

Mi amor por ti

Es desenlace de una larga historia acumulada

Eres el entramado tejido

Por impetuosas búsquedas

Por perseverantes rebeliones

Por ideales concebidos

Arquetipos de belleza colmada

También por debilidades mantenidas

Y vulnerabilidades acompañantes

En el trayecto recorrido

Por un pretendiente

De tu atención y cariño

 

  

  

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Mujer armazón de mundos

 

Mujer camba y colla en su emisión carnal, en su difusión cultural

Llanera y andina a la vez

Raigambre tropical y nacimiento en los brazos de la cordillera

Descendencia cruceña y fuente paceña

Combinación intensa boliviana

En el ardor de sus geografías diversas

En el hálito de sus civilizaciones ancestrales

En la emanación de sus culturas híbridas

Arcaicas y modernas

En la exploración ávida de sus discordancias

De sus analogías compartidas

Mestizaje voraz

Pasiones talladas en el cuerpo

Arcilla cocida por las rebeliones itinerantes

Por las sacrificios heroicos

Artesanía moldeada con ternura

Por las melodías románticas de las épocas

De las guitarras y charangos tocando nuestras canciones

Territoriales en sus contextura regional

En sus letras locales

Confeccionada

Por las reflexiones renacentistas y precolombinas

De nuestro pensamiento barroco

Por las  preguntas sin respuesta

 

Eres el advenimiento repentino, relámpago

Luminosidad antes del estruendo

Anunciando la tempestad pasional

Resumen de nuestras historias aventureras

También de residencia en la tierra

Genealogías cíclicas

Obras humanas en acoplamiento

Eres la palabra dulce soplando mundos desaparecidos

Convertidos en sístole y diástole voluntariosa

Escultora de horizontes nómadas

Eres el brasa incendiaria esparcida en tu piel

Ardiendo por dentro como volcán en ciernes

Astro encapsulado conteniendo sensaciones candentes

Aves de fuego

Renacidas de las cenizas de los planetas disueltos

Eres el oasis en el desierto

Maná escondido

Cuando exhibes tu busto voluptuoso

Revelando los tiempos no han cambiado

Seguimos siendo demandas de amor

Donadoras de de la emulsión sensual

De la miel

Resina escurrida en nuestras propagaciones 

Sanguíneas

No somos sino la apoteosis del asombro

Perplejidad del desborde de la vida

 

Cuando te prodigas, certeza somática

Te fundes conmigo en una amalgama metálica

Ofrenda a los orígenes del universo

A la explosión inicial

Sacrificio material a la voluntad inmanente del caosmosis

Escucho mis palpitaciones confundidas con las tuyas

Como timbales llamando a los tótemes del bosque

A energías encerradas en las montañas

A la fábula renovada vagando por la explanada

Inmensa del Altiplano

Convocando

A la pronunciación vaporosa de los follajes del llano

De las selvas amazónicas

En reciprocidad

Dono mi cuerpo en trueque

Torbellino circular de la compulsión emotiva

 

Emanación ansiosa de efluvios acumulados

Éxtasis del entrelazamiento, textura secreta

De la inmensa felicidad cristalizada en los huesos

Esparcida en los espesores somáticos

Destilando  incandescentemente

Savia desbordada en la corteza herida de los árboles

Voces a-gramáticas, abandonando la estructura del lenguaje

Aflicciones de agonía y de nacimiento

Cuando la muerte y la vida terminan de confundirse

Mezcladas en un solo clamor de regocijo

 

Mujer armadura cultural

Pantera cruzando los puentes de los mundos

Enlazas con tus manos los hilos del tejido

Amarre anudando nuestras anatomías encontradas

Nuestros ánimos confabulados

En la invención de una melodía inédita

 

 

 

 

  

 

 

 

Dilución amorosa de la mañana

 

Hoy te amé temprano

Antes de la instalación del sol en el medio de todo

Te mire a los ojos, hundiéndome en su profundidad oceánica

Tus parparos epicúreos, tus largas pestañas no fueron escudo

Me acerque con la suavidad felina del asalto desgarrador

Sacándote la blusa capilar lentamente con mis destrezas tórridas

Quedaste aderezada ante mi arronjada embestida

Dejándote despojar de tu indumentaria

Te besé como lluvia tropical, tibia, copiosa

La humedad emanada de nuestros cuerpos

Nos envolvió en el clima alborotado creado

Por la búsqueda atropellada de nuestras privacidades

Interioridades secretas, socavones donde se guarda

El mineral de las pasiones

 

Tu boca húmeda fue invadida por mi suplicante lengua

Sentí tu agonía herida por los zarpazos eróticos

La ocupación sin aviso de mi piel en la tuya

Respirando por los poros nuestros espíritus arrastrados

Al caos de la conflagración somática

Ocasionada por el deseo desatado

 

Te tuve exuberante fragancia del llano

Me diluí como tormenta en la selva expuesta

Enterrándome en el humus fértil de tu territorialidad soñadora

El felino depredador asaltante quedó rendido

En la maraña de tus enredaderas

De tus tejidos amorosos, de tu arte sensual

Heredado de las culturas antiguas

Sabiduría olvidada en la vorágine de la modernidad

 

Recuerdo tu mirada curiosa viéndome tiernamente

Vencedora de la contienda anatómica

Tu rostro oval claro de luna

Desprendiendo una sinfonía para piano

Tu boca satisfecha, tu cuerpo lozano

Suspendido en el vaho matutino de la habitación

Alzando vuelo como primorosa ave victoriosa

Mientras el leopardo yacía desplomado 

En la floresta caída al suelo

Después de la tempestad

Arracadas las hojas de los árboles

 

Te amo recordando la mañana agitada

En evocación del tango sensual bailado

Por nuestros cuerpos compulsivos

Ahora formas parte de la eternidad cobijada

En mi memoria larga espesor de intensidades  

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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Contacto

Dinámicas moleculares

Andrés Bello 107
Cota Cota
La Paz-Bolivia


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Comunicado

Pluriversidad Oikologías

Proyecto emancipatorio y libertario de autoformación y autopoiesis

 

 

Diplomado en Pensamiento complejo:

Contrapoder y episteme compleja

 


 

Pluriversidad Libre Oikologías

Proyecto emancipatorio y libertario de autoformación y autopoiesis

 

 

Diplomado en Pensamiento complejo:

Contrapoder y episteme compleja

 

 

Objetivo del programa:

Umbrales y limites de la episteme moderna, apertura al horizonte nómada de la episteme compleja.

 

Metodología:

Cursos virtuales, participación virtual en el debate, acceso a la biblioteca virtual, conexión virtual  colectiva. Control de lecturas a través de ensayos temáticos. Apoyo sistemático a la investigación monográfica. Presentación de un borrador a la finalización del curso. Corrección del borrador y presentación final; esta vez, mediante una exposición presencial.

 

Contenidos:

 

Modulo I

Perfiles de la episteme moderna

 

1.- Esquematismos dualistas

2.- Nacimientos de del esquematismo-dualista

3.- Del paradigma regigioso al paradigma cientifico 

4.- Esquematismo ideológico

 

Modulo II

Perfiles de la episteme compleja

 

1.- Teórias de sistemas

2.- Sistemas autopoieticos 

3.- Teorías nómadas

4.- Versiones de la teoria de la complejidad

 

Modulo III

Perspectivas e interpretaciones desde la complejidad

 

1.- Contra-poderes y contragenealogias 

2.- Composiciones complejas singulares

3.- Simultaneidad dinámica integral

4.- Acontecimiento complejo

 

Modulo IV

Singularidades eco-sociales 

 

1.- Devenir de mallas institucionales concretas

2.- Flujos sociales y espesores institucionales

3.- Voluntad de nada y decadencia

4.- Subversión de la potencia social

 

 

Temporalidad: Cuatro meses.

Desde el Inicio del programa hasta la Finalización del programa.

Finalizaciones reiterativas: cada cuatro meses, a partir del nuevo inicio.

Defensa de la Monografía. Defensas intermitentes de Monografías: Una semana después de cada finalización.



Leer más: https://dinamicas-moleculares.webnode.es/news/estudios-del-presente/
Inscripciones: A través de la dirección: 

raulpradaa@hotmail.com

Pluriversidad Oikologías

Avenida Andrés Bello. Cota-Cota. La Paz.

Teléfono: 591-69745300

Costo: 400 U$ (dólares).

Depósito:

BANCO BISA

CUENTA: 681465529


Leer más: www.pluriversidad-oikologias.es/

 

 

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